lunes 26 de mayo de 2008

Un atentado contra la educación


Esta imagen se ha transformado en una constante de la UCSC

Lo de hoy día no tiene nombre. Más de cien estudiantes fueron detenidos por Carabineros de Chile dentro de las propias dependencias de nuestra universidad. Nuevamente las autoridades de esta casa de estudios católica permiten que la fuerza pública haga uso de todo su potencial represivo y de la fuerza bruta en contra de jóvenes desarmados que a esa hora se encontraban dentro del recinto protestando por una educación de calidad.

Las mismas autoridades que el año pasado y en 2006 manipularon a los representantes estudiantiles para sostener las movilizaciones y así poder terminar con sus deudas contractuales, hoy día permiten que la fuerza pública entre a las dependencias universitarias y desalojen a quienes a esa hora se encontraban dentro del recinto.

Esta universidad miente y engaña. Juega con los sueños de estudiantes pobres y de clase media, quienes ven en el crédito estudiantil la única manera de cumplir sus metas. Esos jóvenes son los mismos que protestan en las calles, porque frente a la desidia y a la falta de información se ven obligados exigir las respuestas negadas.


Su actitud pusilánime ratifica el estilo de las autoridades de la UCSC

¿Por qué protestan? Porque los patrones del fundo, usando artimañas legales, les usurparon gran parte del crédito del fondo solidario por no aprobar el 50% de sus asignaturas. En un estado de derecho como el nuestro, este actuar está amparado por la ley, sin embargo, aquí se está abusando del espíritu de la misma a sabiendas de la injusticia del sistema educacional chileno.

La Universidad Católica de la Santísima Concepción recibe en su mayoría a alumnos de estratos sociales humildes, quienes no estarían estudiando sino fuera por el aporte del fondo solidario y las becas de la Junaeb. La mayoría de estos alumnos son herederos de un sistema educacional desigual y con un sinnúmero de falencias, las que se ven aumentadas y quedan al descubierto al ingresar a la educación superior.

Al considerar estos antecedentes resultaría lógico asumir que quienes no recibieron una educación de calidad durante su paso por la enseñanza básica y media, no obtendrán buenos resultados en los primeros años de universidad. Sin embargo, para las autoridades universitarias la lógica no les hace mella.

Parece ser que tanto las autoridades como los estudiantes nos hemos acostumbrado a esta situación. Las manifestaciones se han transformado en un circo y en el pasatiempo de las fuerzas especiales.

Basta de abusos, basta de mentiras. La universidad Católica de la Santísima Concepción no recluta estudiantes, no le interesa tener entre sus filas a mentes pensantes que opinan y luchan por sus sueños y metas. No, ellos quieren consumidores, clientes, gente con cuenta corriente que mantenga a la institución por largos años.

La patrona esta de luto

Con el actuar de hoy han traicionado a sus alumnos, a la educación, a los valores cristianos y a Cristo (representado por quienes necesitan). Así es, aunque les duela, han traicionado a su propia iglesia y a su misión de formar personas, porque educar es vocación social y esa vocación exige compromiso, compromiso con los que necesitan.

martes 29 de abril de 2008

Presentación


Como es sabido, nuestra universidad está inmersa en un proceso de reacreditación institucional.

Es de suponer, por lo tanto, que las autoridades a cargo están convencidas de que su labor ha sido óptima y que nada debiese entorpecer el logro de tan anhelado objetivo. Pero, ¿alguna vez te han preguntado si estás conformes con el servicio que recibes?, o ¿por qué todos los años tenemos que llenar las interminables evaluaciones docentes, cuyos resultados brillan por su ausencia y nadie conoce? ¿Sabes acaso, que si no cumples con los requisitos académicos, cualquiera sea la causa, te pueden quitar hasta el 50% de tu crédito o beca estudiantil?, ¿sabes a quién acudir en caso de reclamo, disconformidad o sugerencia?, ¿te acuerdas de las interminables colas en las oficinas de cobranza para poder pactar tu deuda con la universidad, porque el crédito asignado no alcanza a cubrir el porcentaje necesario para mantenerte estudiando?, ¿no estás aburrido de tener que comer parado porque no hay mesas suficientes en el casino y que las colas para almorzar salen del edificio y se extienden al patio?, ¿te a tocado sentirte culpable frente a las funcionarias de cobranzas por no tener plata para pagar?

Año a año se suceden problemas con la asignaciones de los créditos y las becas estudiantiles, año tras año el sistema administrativo de nuestra “acreditada universidad” demuestra su falta de compromiso, planificación y profesionalismo con el más importante capital con que cuenta, me refiero a sus estudiantes.

Colas y más colas, boletas abultadas a fin de mes, falta de respuestas claras, falta de compromiso, son sólo algunas de las cosas que los estudiantes de la Universidad Católica de la Santísima Concepción deben aguantar todos los años.

Estamos concientes que las demandas son muchas y los recursos siempre son escasos. Sin embargo, sabemos también que la universidad desde hace dos años recibe más recursos para el fondo solidario y también cuanta con el apoyo del crédito con aval del Estado. Por lo tanto, creemos fehacientemente que muchos de los problemas no pasan por las arcas, sino por las manos que las manejan. Ineficientes, poco diligentes y ambiciosas.

Mentes que pretenden levantar una imagen virtual frente a los ojos de la comunidad. Un montaje de una casa de estudios- porque de universidad tiene poco- que no existe más que en la mente de quienes han visto en ella un GRAN negocio. Así es señoras y señores, un negocio redondo que crece cada año gracias a jóvenes incautos que son seducidos por frases pegajosas como “apoyamos tus talentos”, claro que no terminaron la frase especificando qué talentos. Estamos seguros que la libertad de expresión y la libertad a difundir ideas no es uno de ellos. Bien lo saben un grupo de alumnos de la escuela de periodismo, quienes debieron enfrentar al sistema judicial por querer expresar lo que pensaban.

Así es, la Universidad Católica de la Santísima Concepción quiere reacreditarse, pero no quiere lidiar con sus problemas internos. Un poquito de maquillaje aquí, unos panfletos de colores por acá, niños con cara de “chiquillos bien” por allá y así pasa piola.

Una Universidad que no se relaciona con su entorno, una burbuja emplazada en uno de los sectores más populosos y emblemáticos de Concepción, como es Barrio Norte, piedra en bruto para la realización de proyectos de investigación, debido a la existencia de ecosistemas ricos como sus lagunas. Además, tiene una población con altos índices de riesgo social, gente que espera con ansias las propuestas de estudiantes y docentes formados con valores católicos, en donde el bien común y la vocación social debiesen primar.

Si te interesa estudiar en una UNIVERSIDAD con todas sus vocales y consonantes, ayúdanos a hacer un llamado de atención a nuestras autoridades. Nuestra intención no es boicotear el proceso que emprendió la institución, sino por el contrario, ser entes activos y participativos en esta gesta. Aportar con ideas y propuestas, en definitiva ocupar el papel protagónico que nos corresponde por derecho.

Únete a esta iniciativa difundiendo esta página y discutiendo estos temas con tus compañeros en asambleas y reuniones. Reenvía esta información a tus amigos y ayúdanos a construir una mejor universidad para todos.

Si tienes alguna consulta o quieres aportar con tus ideas, envía un correo electrónico a algunostalentos@gmail.com, te estamos esperando.