
Lo de hoy día no tiene nombre. Más de cien estudiantes fueron detenidos por Carabineros de Chile dentro de las propias dependencias de nuestra universidad. Nuevamente las autoridades de esta casa de estudios católica permiten que la fuerza pública haga uso de todo su potencial represivo y de la fuerza bruta en contra de jóvenes desarmados que a esa hora se encontraban dentro del recinto protestando por una educación de calidad.
Las mismas autoridades que el año pasado y en 2006 manipularon a los representantes estudiantiles para sostener las movilizaciones y así poder terminar con sus deudas contractuales, hoy día permiten que la fuerza pública entre a las dependencias universitarias y desalojen a quienes a esa hora se encontraban dentro del recinto.
Esta universidad miente y engaña. Juega con los sueños de estudiantes pobres y de clase media, quienes ven en el crédito estudiantil la única manera de cumplir sus metas. Esos jóvenes son los mismos que protestan en las calles, porque frente a la desidia y a la falta de información se ven obligados exigir las respuestas negadas.

Su actitud pusilánime ratifica el estilo de las autoridades de la UCSC
¿Por qué protestan? Porque los patrones del fundo, usando artimañas legales, les usurparon gran parte del crédito del fondo solidario por no aprobar el 50% de sus asignaturas. En un estado de derecho como el nuestro, este actuar está amparado por la ley, sin embargo, aquí se está abusando del espíritu de la misma a sabiendas de la injusticia del sistema educacional chileno.
Al considerar estos antecedentes resultaría lógico asumir que quienes no recibieron una educación de calidad durante su paso por la enseñanza básica y media, no obtendrán buenos resultados en los primeros años de universidad. Sin embargo, para las autoridades universitarias la lógica no les hace mella.
Parece ser que tanto las autoridades como los estudiantes nos hemos acostumbrado a esta situación. Las manifestaciones se han transformado en un circo y en el pasatiempo de las fuerzas especiales.
Basta de abusos, basta de mentiras. La universidad Católica de

La patrona esta de luto
Con el actuar de hoy han traicionado a sus alumnos, a la educación, a los valores cristianos y a Cristo (representado por quienes necesitan). Así es, aunque les duela, han traicionado a su propia iglesia y a su misión de formar personas, porque educar es vocación social y esa vocación exige compromiso, compromiso con los que necesitan.

